¿Tiene realmente la arquitectura contemporánea del Caribe distinciones prácticas y teóricas diferentes a la arquitectura desarrollada en el contienente o en la franja trópical? Este interrogante es nuestro punto de partida para generar esta ponencia, que nos llevará por un recorrido desde la exuberancia de la isla caribeña hasta el misterio de las ciudades continentales en un intento por descubrir una identidad arquitectónica.
Tras una investigación ardua y sintética procuramos definir un Caribe, que desde sus cordenadas geográficas no es suficientemente claro al poseer límites que aún hoy son imprecisos por acogerse a las fronteras geopolíticas. Se plantea entonces, que probablemente sea mayor el peso de las relaciones culturales, impregnadas de la cosmogonía local y los aportes de culturas externas, en la formación de un ambiente característico, por lo cual se decide tomar cuatro muestras de arquitectura contemporánea que hablaran desde distintos puntos de la gran cuenca Caribe, y darle la voz a cada territorio singular en una lucha de identidad frente a las diferentes áreas habitadas del trópico, con el cual es facilmente comparado y homogenizado.
Para la primera comparación, se ha estudiado arquitectura de sectores con posibles cualidades similares. En este caso, la arquitectura del mediterraneo, luego de su observación, ha aportado muestras de conservar aún en la contemporaneidad, una fuerte representación de la tradición y estrecha relación con los cultos locales, elementos que en la arquitectura Caribe contemporánea se ve con menor ahínco. Este aspecto se le atribuye a la mayor mixtura cultural presente en las Antillas y en el movimiento comercial de las costas de América, que socava, con el tiempo, los aportes de pequeños grupos para generar verdades y tradiciones decantadas más comúnes a la mayoría y más falcilmente replicadas.