NUEVO FRENTE COSTERO DE MIRAMAR

El proyecto propone leer el territorio costero de Miramar a partir de la huella del agua. Las escorrentías, zonas de infiltración, cauces naturales y la cultura del agua se convierten en la base para reconstruir las conexiones entre la ciudad y el borde marítimo. En este contexto, el agua es herramienta de ordenamiento territorial y de interpretación del paisaje.

PAIS:

Argentina

CLIENTE:

Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires

DISEÑADORES:

Ricardo Elías Baracaldo Guerrero, Ana María Garzón Soto

EQUIPO DE TRABAJO:

Darly Fonseca, Manuela Ochoa

Reto del proyecto
El objetivo es reconectar la ciudad con el mar y repensar la Ruta 11 como boulevard urbano. El concurso marca una nueva etapa de planificación donde Miramar deja de expandirse sin criterio y pasa a proyectarse como “ciudad de cercanía”. La mirada prioriza ambiente, espacio público y resiliencia climática, entendiendo al mar como estructura activa del territorio, no solo postal turística.
El proyecto propone transformar la fragmentación del territorio en una oportunidad para reconocer y activar sus vínculos estructurales. La estrategia consiste en rastrear el recorrido del agua sobre el terreno y utilizar su huella como guía para vincular el borde costero, las infraestructuras existentes, las parcelas vacantes, los ecosistemas locales y las actividades productivas del paisaje.