La propuesta de vegetación supone la elección de distintos materiales vegetales que cumplan dos metas específicas, componer distintos estratos vegetativos y soportar funciones ecológicas. Estas metas son propuestas bajo la idea de que es importante conservar los ecosistemas nativos del territorio nacional. La fragmentación de los paisajes naturales y agrícolas que nace a partir de la extensa e intensiva urbanización propone un reto para los nuevos desarrollos arquitectónicos, el reto de ajustar la ecología de los lugares transformados. Desde esta perspectiva, reconocer los proyectos arquitectónicos como parte de la matriz ecológica del paisaje permite poner como problema fundamental nuestro impacto medioambiental.