EL GRAN SALÓN

En el programa arquitectónico propuesto por el concurso, solo sería posible contar con un total de 347 m² (247 m² en el terreno + 100 m² para ampliación), y una gran cantidad de metros cuadrados libres se utilizaría exclusivamente para espacios de servicio y circulación. Esto significa que solo sería posible albergar a 110 niños en 165 m² de superficie de aulas, lo cual no resulta muy eficiente si el objetivo principal del concurso es acoger al mayor número posible de niños.

El terreno dispone de una cancha deportiva cubierta en desuso con 750 m² de espacio libre. ¿Por qué no plantear allí un programa mucho más flexible y extenso, en lugar de reproducir el mismo programa de los edificios existentes, que representan un modelo educativo obsoleto, aislado y rígido?

Además de la cuestión anterior, existe un problema fundamental relacionado con el presupuesto: ¿cómo albergar al mayor número de niños utilizando el mínimo número de elementos? El punto germinal del proyecto es un aula de aproximadamente 297 m² que, junto con los espacios de servicio, es capaz de albergar a 145 niños. Mediante el uso de un módulo económico y fácilmente replicable, adaptado a las necesidades de TECHO Bolivia, solo se utilizaría el 22 % del presupuesto.

PAIS:

Bolivia

CLIENTE:

Archsharing, Techo Bolivia

DISEÑADORES:

Ricardo Elías Baracaldo Guerrero, Andrés Francisco Rengifo Martinez, María Sofía Blanco Giraldo and Jorge Andres Alvarez Bernal

EQUIPO DE TRABAJO:

Ricardo Elías Baracaldo Guerrero, Andrés Francisco Rengifo Martinez, María Sofía Blanco Giraldo and Jorge Andres Alvarez Bernal

Reto del proyecto
ARCHsharing propone, en colaboración con la asociación humanitaria TECHO Bolivia, la construcción de un jardín infantil en un distrito ubicado en la periferia de la ciudad de Santa Cruz. Situado en el distrito de La Arboleda de Fátima, el proyecto deberá responder a numerosos desafíos sociales, constructivos y económicos, al mismo tiempo que ofrece a los niños del distrito un espacio lúdico y de calidad. Actualmente, la demanda en este barrio representa a más de 500 niños de entre 2 y 5 años que no tienen acceso a un jardín infantil.
Partiendo de la idea de albergar al mayor número posible de niños, el análisis de los dos edificios existentes y de la ampliación de 100 m² conduce a descartar la intervención sobre la arquitectura preexistente. Bajo la premisa de contar con una mayor superficie de actuación, se decide ocupar la cancha en desuso, aprovechando la cubierta y el sótano existentes. Mediante la construcción de un cerramiento, se configura un gran espacio común (EL GRAN SALÓN), alrededor del cual se disponen las aulas y los espacios de servicio, haciendo que la propuesta en su conjunto sea capaz de albergar casi tres veces el número de niños que podría alcanzar la intervención de restauración y ampliación estipulada.

IMAGENES DEL PROYECTO